Turismo y migración

El aumento de las migraciones y el crecimiento del turismo son dos de las manifestaciones más significativas de la globalización. La migración tiene consecuencias sociales y económicas importantes para los países de destino puesto que enriquece culturalmente a sus sociedades, mejora los productos turísticos y ofrece mano de obra para los sectores de los viajes, el turismo, la hotelería y la restauración.

La migración es también en sí misma un claro impulsor de la  demanda turística, espoleando un creciente flujo de doble dirección de expatriados que visitan sus países de origen, así como de parientes y amigos que visitan a sus compatriotas en los nuevos países receptores. 

Las remesas de los migrantes y los ingresos derivados del turismo pueden ser instrumentos poderosos para promover proyectos relacionados con el turismo e inversiones en infraestructuras básicas entre las comunidades en los países de origen de los expatriados, por lo que pueden tener un verdadero impacto en la reducción de la pobreza.